martes, 1 de octubre de 2013

DEMENTE

DEMENTE


La angustia dibujada sobre cartón
A colores de tiza inocente,
Como sobre una pizarra de color alma;
Encerado rayado de recuerdos rotos,
De olvidadas ausencias
Enloquecidas en una memoria sucia.
Y la angustia de no recordar…, nada
Salvo lo oscuro, lo hiriente, sangrante
Torturado de una mente…
Que vira a gris manchado de…, nada.

Toda una vida fluyendo,
A trompicones torpes entre puyas
Herido, dolido, despreciado,
Y ahora…
            Nada.
La mirada glauca, perdida,
Húmeda y triste, opaca y muerta
Cuando ya no puede amar,
Ni decir un “Te quiero”
Con la pupila viva de ilusión,
Ni imaginar un mundo pleno,
Una ilusión, un dolor como pago
A un amor,
Una sorpresa, un regalo, una decepción,
Nada.

Queda esperar, inseguro de todo
Seguro de nada.

Héroe sin Aldonza, triste;
Cada día eterno sin esperanza
Sin añorar si quiera la muerte
No saber que la muerte existe
Solo saber que la nada existe
Que la nada es nada.
A veces un fugaz recuerdo
Inconexo, como un dardo doloroso
En el centro del alma
Que hace meditar una lágrima
Que a nada sirve
Que a nadie dice…, nada
Pero es el jugo de un alma,
Que se apaga
Aceniza y muere.
Con misericordia, sin dolor ya,
Porque la muerte es la forma de vida;
La más perfecta,
La que queda y a la que se aspira
Sin saberlo,
Casi sin quererlo,
En la que se tiene la esperanza ultima
Que en alguna vida,
En casi todas las muertes,
Es la primera.

1.10.13

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